ruegos y preguntasExaminamos un tema de interés práctico en el derecho de la Propiedad Horizontal y que se da con frecuencia en las juntas de propietarios, cuando se  insiste por los asistentes en tratar asuntos que no están incluidos en el orden del día.

Es frecuente que los profesionales de la administración de fincas consientan que los vecinos traten asuntos que no estaban previstos en el orden del día, figurándolos en el acta de la sesión en ruegos y preguntas. Esta práctica no tiene cobertura legal alguna, ya que los temas a tratar en las juntas de propietarios han de venir por imperativo legal (artículo 16.2 LPH) relacionados en el orden del día para que se sepa con anterioridad cuales son esos asuntos y el propietario pueda ir preparado para su discusión.

Bajo el epígrafe re “ruegos y preguntas” muchas veces se adoptan acuerdos sobre temas  que no están previstos en el orden del día, contraviniendo así el precepto legal e incurriendo en una infracción que supone la nulidad de pleno derecho de los acuerdos adoptados y así lo ha sentenciado el Tribunal Supremo en reiteradas sentencias, declarando nulos los acuerdos adoptados, entre otras las sentencias de 30 de noviembre de 1991, 27 de julio de 1993, 30 de enero de 1996 y 18 de septiembre de 2006. Igualmente las jurisprudencia menor de las Audiencias Provinciales como la de Las Palmas de 14 de febrero de 1993 que considera viciosa la  práctica y de auténtica corruptela , incluir, en los ruegos y preguntas, acuerdos que pueden sobrepasar lo que aquella expresión significa, que no es otra que peticiones y/o interrogantes que no precisan de acuerdos.

Como dice Vicente Magro Servet (Presidente de la Audiencia Provinciala de Alicante) “Resulta inadmisible que en el desarrollo de la Junta y mucho menos en el turno de ruegos y preguntas, se proceda a tratar algún asunto que no ha sido previamente incluido en el orden del día”.  

Los comuneros no tienen legitimación para decidir en el transcurso de la Junta someter a debate un tema que no estaba previsto en el orden del día. No pueden votar algo sobre lo que no tiene decisión.

Ante estas situaciones que con frecuencia se plantean en las Juntas de propietarios, el profesional de la administración de fincas, debe asesorar e insistir a las comunidades de propietarios en el cumplimiento de las cuestiones legales, advirtiendo de las consecuencias que puede llevar su incumplimiento, dado el carácter imperativo del precepto.