Astrea Fincas - ArtículoLa propiedad horizontal hizo su irrupción en el ordenamiento jurídico español como una modalidad de la comunidad de bienes. Sin embargo el progresivo desenvolvimiento de la institución ha consolidado la independencia de la comunidad de esta figura jurídica.

Un avance importante fue la modificación en 1939 del artículo 396 del Código Civil.

Esta modificación reconoce la propiedad privada o singular del piso o local respecto de los elementos comunes, de forma que a la relación del piso o local se incorpora el propio inmueble con sus servicios, compartidos por unos y otros, generando una serie de derechos y obligaciones inseparablemente unidos, unidad que también se mantiene respecto de la facultad de disposición de los propietarios de la cosa común.

Sobre la misma idea se regula el coeficiente o cuota que expresa, activa y pasivamente, el módulo para cargas, el valor proporcional del piso y a cuanto él se considera unido en el conjunto del inmueble. Esta cuota servirá para la valoración de los gastos que cada piso o local tiene que soportar respecto del total del inmueble.

Especial atención merece la formalización del régimen de propiedad horizontal, que tradicionalmente queda regulado por los estatutos que el promotor del edificio incorpora a la escritura de división horizontal y al que los propietarios se adhieren.
La ley brinda una regulación suficiente, si bien permite a la iniciativa privada complementarla para constituir así el régimen jurídico por el que se regulará la comunidad de propietarios, reconociendo además la posibilidad de articular la convivencia entre vecinos mediante la aprobación de un Reglamente de régimen interior.

Además de los derechos y deberes de los propietarios, la ley se ocupa de las aportaciones económicas para el sostenimiento de la cosa común, distinguiendo entre las necesarias para el funcionamiento normal de los servicios contratados y aquellas otras para atender imprevistos o mejoras, con un régimen de quórum distinto.

La representación de la comunidad es otro elemento importante. La ley se la reconoce únicamente al  Presidente de la comunidad en juicio y fuera de él, sin perjuicio de que la comunidad decida instaurar otros cargos comunitarios que en todo caso tendrán carácter complementario y de colaboración.

Finalmente resaltar la complejidad que cada día va teniendo el régimen de la propiedad horizontal, de tal forma que se viene reclamando desde las instancias judiciales la creación de los Tribunales de la Propiedad Horizontal, como existen los Tribunales de lo Mercantil lo Social, Civil, etc. Cada día es más necesario la intervención de un profesional que conozca la regulación legal de esta materia y la tendencia de los Tribunales de Justicia representada por la jurisprudencia, fundamentalmente la surgida de las Audiencias Provinciales, su aplicación de la ley, velar por que la cumplan los propietarios y saber recoger las voluntades de los órganos soberanos de las Comunidades.